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Pulido de suelos en seco o en húmedo: ¿qué sistema elegir?

A la hora de pulir o restaurar un pavimento, una de las decisiones más importantes es elegir entre el pulido en seco o en húmedo.

Ambos sistemas pueden ofrecer buenos resultados, pero la elección dependerá del tipo de suelo, el estado de la superficie y el espacio en el que se vaya a trabajar.

¿Qué es el pulido en húmedo?

El pulido en húmedo utiliza agua durante el contacto entre el abrasivo y el pavimento. El agua ayuda a refrigerar la máquina y los discos, reduce el polvo en suspensión y convierte los residuos en un lodo que debe aspirarse posteriormente.

Es un sistema muy utilizado en suelos de mármol, terrazo, piedra natural y mosaico hidráulico.

Entre sus principales ventajas destacan:

  • Menor cantidad de polvo en el ambiente.
  • Mejor refrigeración de los abrasivos.
  • Mayor control durante el rebajado y pulido.
  • Adecuado para materiales delicados.

Como inconveniente, requiere recoger el agua y el lodo generados y proteger correctamente las zonas próximas.

¿Qué es el pulido en seco?

El pulido en seco se realiza sin agua y requiere un sistema de aspiración profesional para recoger el polvo generado.

Se utiliza frecuentemente en pavimentos de hormigón, cemento, suelos industriales y trabajos realizados con máquinas manuales.

Sus principales ventajas son:

  • Evita la formación de lodos.
  • Permite observar el resultado durante todo el proceso.
  • Reduce los tiempos de secado.
  • Es adecuado para espacios donde no conviene utilizar agua.

Sin embargo, una mala aspiración puede provocar una gran dispersión de polvo y afectar tanto al entorno como a la maquinaria.

¿Qué sistema conviene según el suelo?

En mármol y terrazo suele utilizarse el pulido en húmedo, especialmente en las fases de rebajado y afinado.

En hormigón y cemento pueden utilizarse ambos sistemas. El pulido en seco es habitual en naves industriales y grandes superficies, mientras que el húmedo puede ser útil en trabajos más intensivos.

En escalones, orillas o encimeras, la elección dependerá de la máquina utilizada, el material y las condiciones del espacio.

Factores que debes valorar

Antes de elegir el sistema de pulido, conviene tener en cuenta:

  • El tipo y la dureza del pavimento.
  • El estado de la superficie.
  • La profundidad de las manchas o irregularidades.
  • La posibilidad de utilizar agua.
  • La ventilación del espacio.
  • La maquinaria y los abrasivos disponibles.
  • El acabado que se quiere conseguir.

También es recomendable realizar una pequeña prueba antes de comenzar el trabajo completo.

La importancia de utilizar la maquinaria adecuada

El resultado no depende únicamente de trabajar en seco o en húmedo. También influyen la potencia de la pulidora, el tipo de disco, la granulometría y la presión aplicada.

Elegir una máquina o un abrasivo incorrectos puede dejar marcas, desniveles o dañar el pavimento.

En Suministros Jorba encontrarás pulidoras, abrillantadoras, aspiradores, abrasivos diamantados y productos para el tratamiento de suelos.

También ofrecemos venta, alquiler y asesoramiento para ayudarte a elegir la maquinaria y los consumibles más adecuados para cada trabajo.

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