Con el paso del tiempo, los pavimentos pierden brillo, acumulan manchas y pueden presentar arañazos o desgaste. Pero no todos necesitan el mismo tratamiento.
¿Cuándo abrillantar?
El abrillantado es adecuado cuando el suelo está en buen estado, pero ha perdido brillo o presenta marcas superficiales.
Su objetivo es recuperar una apariencia más uniforme y luminosa sin realizar una intervención profunda.
¿Cuándo pulir?
Si existen arañazos, pequeñas irregularidades, manchas difíciles o un desgaste más acusado, puede ser necesario pulir.
Este proceso permite trabajar la superficie y recuperar progresivamente su aspecto. Es habitual en materiales como mármol, terrazo, mosaico hidráulico o determinados pavimentos de hormigón.
¿Cuándo restaurar?
Cuando el pavimento está muy deteriorado, es antiguo o presenta piezas dañadas, manchas profundas o pérdida de color, puede ser necesaria una restauración más completa.
En estos casos es fundamental analizar previamente el estado del suelo para elegir el tratamiento adecuado.
Cada pavimento necesita una solución diferente
El tipo de material, su antigüedad y su grado de desgaste determinan qué procedimiento, maquinaria y productos conviene utilizar.
En Suministros Jorba estamos especializados en el tratamiento de pavimentos y ofrecemos maquinaria, abrasivos y productos específicos para profesionales y particulares.
Si tienes dudas sobre qué necesita tu suelo, podemos ayudarte a encontrar la solución más adecuada.
Antes de pulir, abrillantar o restaurar, lo primero es conocer el estado real del pavimento.

