¿Cómo proteger un baño con superficies de mármol o piedra natural?

¿Cómo proteger un baño con superficies de mármol o piedra natural?

Esta es una serie de tres artículos que analizan cómo proteger un baño con superficies de mármol o piedra natural, cómo reducir la absorción de la piedra y qué protocolo se necesita para mantener un baño con superficies de mármol o piedra natural.

Lo primero que hay que indicar es que es fundamental centrarse en la prevención a la hora de proteger un baño con superficies de mármol o piedra natural. Solo una vez que esté claro cómo evitar daños futuros a la piedra, podremos abordar eficazmente la estrategia de mantenimiento.

¿Se pueden proteger todas las superficies de la misma manera?

La respuesta es no. Cada material es su propio mundo, y otras circunstancias como la ubicación son igualmente importantes a tener en cuenta ya que no es lo mismo si la piedra natural está ubicada cerca del agua en un baño, una encimera de cocina o un pavimento exterior.

A continuación, veremos cómo proteger el mármol y la piedra natural en un baño. Sin embargo, a veces es mejor evaluar las necesidades de mantenimiento caso por caso y de la mano de profesionales.

¿Cómo proteger un baño con superficies de mármol o piedra natural?

En primer lugar, hay que realizar un análisis mineralógico de la piedra y generando un pequeño estudio del uso al que estará expuesta la piedra (volumen de paso, exposición al agua, etc.). A continuación, se debe planificar un tratamiento preventivo para mejorar la resistencia del material a las manchas y a la oxidación por humedad. Finalmente, debemos preparar a la piedra para facilitar su limpieza y mantenimiento .

El objetivo del tratamiento preventivo es minimizar la capacidad de absorción de la piedra y mejorar su comportamiento frente a las manchas . Esto último lo logramos aumentando el tiempo de exposición al que la piedra puede estar expuesta a un agente derramado sin verse afectado negativamente. Al reducir la capacidad de absorción del material, también reducimos el riesgo de oxidación.